
La Gran Esfinge es un archiconocido monumento situado junto a las Pirámides de Egipto, en la meseta de Giza. Con más de 70 metros de longitud y 20 de altura, representa a un león con torso y cabeza humana. Su origen y función siempre han intrigado a los viajeros, que durante siglos se han retratado junto a ella. Los estudiosos han tratado de desvelar sus enigmas pero aún hoy en día siguen surgiendo teorías que tratan de echar por tierra las conclusiones de la egiptología tradicional.
La teoría mayoritariamente aceptada es que la Esfinge fue construida aproximadamente en el 2500 AC por orden del faraón Kefrén, aunque no existe constancia escrita de este hecho ni queda claro que el rostro, ahora desfigurado, sea el suyo. En el Imperio Nuevo se la identificaba con el dios Horus, concretamente "Horus en el Horizonte", según la estela (bastante posterior) que se encuentra colocada entre sus patas. Los árabes la denominan con el más sugestivo nombre Abu-al-Hul, "Padre del Terror".Su aspecto original debió ser mucho más espectacular, pintada en vivos colores y con un tocado más elaborado. La pérdida de la nariz y la barba postiza hay que atribuírsela al ataque de soldados mamelucos, que practicaron disparándole cañonazos durante la invasión de la zona en el siglo XVIII. Permaneció mucho tiempo enterrada hasta el cuello, lo que la protegió de la erosión, y así aparece en muchas representaciones antiguas.
Recientemente se ha puesto en duda la fecha de construcción de la Esfinge. Algunos estudiosos han señalado que el desgaste de la piedra no está de acuerdo con el de otros monumentos de la zona, y lo que es más sorprendente, la erosión no parece haber sido hecha por el viento, sino por el agua. Si sus conclusiones son correctas, habría que retrasar origen mil, dos mil o incluso tres mil años, y replantearse quién la construyó y por qué.Teorías y especulaciones
Es natural que aquellos que en su momento viesen a la Esfinge en todo su esplendor pensasen que un monumento de esa magnitud no podía ser simple capricho del faraón y que debía esconder algo más. Su papel como guardiana de tesoros o de conocimiento es el que ha impulsado a muchos a buscar el teórico "secreto" que pudiese estar enterrado literalmente bajo sus zarpas.
Una de las primeras teorías de los saqueadores de tumbas fue que en el propio cuerpo existía una cámara a la que se accedía por un pasaje secreto. La entrada a dicho pasaje estaría disimulada entre las patas, en el lugar que ahora ocupa la Estela del Sueño colocada por Tumotsis IV, o quizá en la parte trasera, en la parte en la que la cola y las patas se pliegan. ¿Serán esa la explicación del pasadizo, hoy parcialmente cegado, que recorre el lateral de la Esfinge? Otro rumor hablaba de un nicho con un tesoro -¿un cofre de oro?- escondido en la cabeza de la bestia. Es poco probable que algo así existiese, pero parece que alguien se tomó la molestia de excavar un agujero en lo alto del cráneo rocoso.La existencia de un templo subterráneo bajo la Esfinge con galerías que conducirían hasta las pirámides, es otra hipótesis que se ha barajado durante años. Teniendo en cuenta la magnitud del trabajo realizado hasta ese momento por los egipcios tiene sentido pensar que se planteasen unir de esta forma los diferentes lugares de culto de la meseta de Giza. Los investigadores de lo oculto han ido más allá y desde principios del siglo XX han descrito una escalinata, un salón con columnas y un templo circular que contendría, según la versión que se escuche, desde los últimos volúmenes de la biblioteca de la Atlántida hasta restos de una nave con motor anti-gravitatorio, pasando por cristales de uso indeterminado. Diferentes equipos de científicos, equipados con aparatos para estudiar posibles cavidades en la roca sin tener que excavar, no han encontrado signo alguno de dichas estancias aunque siempre hay "anomalías" en las lecturas que dan alas a los creyentes.


Por último, un detalle interesante es que si se observa desde la distancia, la cabeza de la Esfinge parece guardar una desproporción con el resto del cuerpo, lo que ha llevado a algunos a especular sobre si los rasgos humanos no serán más modernos que el resto de la estatua. Quizá lo que hoy conocemos como esfinge era realmente un león y se talló el rostro del faraón sobre la cabeza original, más acorde en dimensiones a lo que cabría esperar. Por qué alguien crearía una figura felina de dimensiones tan colosales, mucho antes de que los egipcios levantasen sus templos, es un misterio más a añadir a esta lista.Ideas para partidas
Si no recuerdo mal, existe ya alguna campaña de La Llamada de Cthulhu que aprovecha del misticismo de las Pirámides para su trama. Las aventuras de horror sobrenatural son las que más pueden beneficiarse de los enigmas que rodean a la Esfinge. Algunas ideas son:
- Mensaje a las Estrellas: Participando en una excavación rutinaria en busca de una tumba perdida, los protagonistas topan con una estela que indica el emplazamiento de la entrada a la cámara subterránea de la Esfinge. Tras introducirse en ella, descubren que no son los primeros que han estado allí, una coalición internacional de científicos lleva décadas estudiando un milenario puesto de mando de apariencia alienígena. Si se activa, la maquinaria escondida bajo las Pirámides emitirá una señal al espacio ¿pero con qué objetivo?
- Operación Feuerball: 1939, un grupo de arqueólogos alemán es descubierto en Egipto con una pieza de tecnología de procedencia desconocida en su poder. Los servicios de inteligencia de varios gobiernos movilizan a sus mejores agentes -los protagonistas- para averiguar si el régimen nazi está introduciendo armamento experimental en África camuflado como objetos históricos. Lo que descubrirán les llevará al antiguo templo bajo la Esfinge y a un tipo de nave nunca visto, las "bolas de fuego" que Hitler espera poder replicar y usar en su futura ofensiva a gran escala.
- El Sello Sobre el Pozo: El conservador del museo de El Cairo, un amigo personal de los protagonistas, fallece al ser atrapado por un derrumbe fortuito en una visita de rutina a la meseta de Giza. Su cuerpo nunca es recuperado. Descontenta con la explicación oficial, su mujer les pide ayuda para aclarar lo sucedido y les entrega las notas de su marido. Al parecer un grupo de extraños individuos le convenció para realizar excavaciones sin permiso, con la promesa de realizar un descubrimiento histórico. Mientras sacan a la luz la verdad, los investigadores encontrarán pruebas de que la Esfinge fue construida mucho antes de lo que los egiptólogos suponen, para impedir la salida de algo que habita en las profundidades...
- La Atlántida Resurge: En todas partes del mundo existen monumentos cuya creación desafía las explicaciones convencionales y que parecen estar conectados de una manera misteriosa. ¿Hay un plan detrás de estas construcciones, un plan que nuestros antepasados conocían pero que nosotros hemos preferido olvidar? Los protagonistas se verán envueltos en una conspiración a escala global, desde Egipto a Yucatán, de Camboya a la Isla de Pascua, con implicaciones más allá de lo imaginable. Una carrera contra el tiempo para resolver el enigma que encierran las láminas perforadas de platino encontradas en el santuario bajo la Esfinge y que pueden ser la clave para que la Atlántida resurja de las aguas... ¿o quizá los antiguos tenían un buen motivo para querer mantenerla sumergida?
















Cualquiera que se dedique a escribir, profesionalmente o como afición, sabe lo difícil que es convertir lo que uno imagina en palabras sobre el papel. En cierta forma es como lo que le ocurre a un dibujante: a veces la figura está muy clara en la mente pero el lápiz no acompaña y los trazos son meras aproximaciones torpes a ella. En los talleres de escritura se enseñan varias técnicas para definir y organizar exactamente lo que queremos decir (que también sirven para superar bloqueos creativos). Una de ellas es reducirlo todo a imágenes.


Harrison Ford: Ha encarnado a Han Solo, Indiana Jones y a Deckard, tres de los personajes más emblemáticos de la historia del cine, así que poco más hace falta decir. No hay muchos actores que hayan participado en LAS TRILOGÍAS con mayúsculas y hayan mantenido el tipo, además de cazar replicantes en sus ratos libres. Es una lástima que con los años haya optado, como muchos otros, por comedias y guiones facilones, convirtiendo sus éxitos en algo que ocurrió 20 años atrás y de lo que nunca más se supo.





