El marine Jake Sully, parapléjico después de sufrir una herida en combate, es enviado al planeta Pandora para ocupar el puesto de su hermano recientemente fallecido. Allí tomará el control de un "avatar", una criatura creada a imagen de los nativos, para intentar comprenderlos y evitar que se enfrenten a la corporación que quiere explotar sus tierras.
Lo primero que se puede decir de "Avatar" es que visualmente es una obra de arte, su uso de las imágenes generadas por ordenador es tan perfecto que logra que nos creamos la flora y la fauna, y lo que es más importante, a los "actores" virtuales, sin ningún esfuerzo. La idea de que había estado viendo CGI durante casi tres horas me vino a la cabeza mucho después de salir del cine, y aun entonces no pude encontrarle ninguna pega importante. El personaje de Neytiri, por su expresividad, merece una mención especial y destaca del conjunto.
La tecnología también es verosímil, siguiendo la costumbre de Cameron, que prefiere que lo que se ve en pantalla nos remita a algo cotidiano, sean naves, armas o incluso el equipo más trivial. De todas formas se nota que en esta ocasión el director ha puesto su atención en la naturaleza más que en lo militarista, los marines ya no se lucen como en "Aliens" y no habrá plano enumerando las virtudes del último modelo de rifle de pulsos, ni marcha militar acompañando el salto de la nave de descenso. Ahora las panorámicas se dedican a la interminable selva bioluminiscente, y para mi gusto no hemos perdido con el cambio.
Si hablamos del guión, "Avatar" no inventa nada, la trama es bien conocida y a medida que se desarrolla nos da lo que estábamos esperando. La historia del extranjero que llega a un mundo nuevo y congenia con sus habitantes hasta el punto de plantearse si se siente más cómodo allí o en su hogar... la hemos visto o leído muchas veces. Sin embargo quizá esta ausencia de riesgo en su premisa no es tanto una falta de ideas como un recurso para que nos identifiquemos rápidamente con el protagonista y le acompañemos en su viaje iniciático, con la seguridad de que al final adoptará el papel de héroe que le corresponde... ¿y a quién puede disgustarle eso?
"Avatar" consigue engancharnos y que nos importe el mundo y su gente, algo que es complicado de lograr y no hay que tomarse a la ligera. Hay momentos emotivos que no tendrían el mismo sentido, o la misma fuerza, si la historia no nos pusiese fácil hacer esa conexión. Supongo que James Cameron tampoco ha querido dejar al azar ese aspecto, sabiendo lo frías que pueden resultar para algunos espectadores, por una parte las imágenes por ordenador, y por otra la ciencia ficción: ahí está "La Amenaza Fantasma" como ejemplo de lo que no se debe hacer en ese campo.
El mensaje místico-ecologista del que tanto se ha hablado puede ser lo que más choque en algún momento, pero como comentaba antes, es lo que le va ahora al director. Esta película ya no nos cuenta el enfrentamiento de soldados contra monstruos alienígenas, sino el choque entre naturaleza y tecnología, con todas sus consecuencias.
Respecto a verla o no en 3D, sin duda ésta es una película adecuada para esa tecnología, quizá la que más, por ahora. En mi caso ha sido la primera proyección a la que he asistido con este sistema y reconozco que era algo escéptico, pero quedé sorprendido -para bien- con sus posibilidades. Después de un breve periodo de adaptación, las imágenes de Pandora, imponentes y a la vez cercanas, resultaban espectaculares. Las plantas, los animales voladores, los pequeños detalles daban la sensación de estar realmente "ahí", y si la intención de James Cameron era transportarnos a un planeta alienígena, el 3D le ha seguido el juego a la perfección. Voy a echar de menos esa inmersión en el mundo cuando vuelva a ver "Avatar" en DVD. Puedo decir con total seguridad que en este caso vale la pena pagar un poco más por la experiencia.
Como conclusión, una buena película, un enorme despliegue visual que se disfruta y no decepciona, especialmente si se ve sin ideas preconcebidas.















